TEORIAS DE LA CONSPIRACIÓN ANTE EL ESPIRITU HUMANO QUE RESISTE

By on octubre 18, 2012

Pío Daniel

Empiezo a escribir como alguien que busca la verdad con humildad y honestidad, avanzar por el camino de la sabiduría, camino que forja en su huella el propio destino bajo el esfuerzo de la voluntad de cada uno con sentir y pensar. Ni una mentira vive lo suficiente como para convertirse en verdad, menos en este mundo que como lo canta Manu Chao todo parece ser mentira la verdad. Pero próxima estación: esperanza. La evolución que trae la luz que ilumina el camino, los códigos que codifican la evolución de un proyecto sobrenatural, esa fuerza cósmica de donde deviene el bien y el mal es definitivamente superior a la insignificante historia que han impuesto los vencedores (alevosos y abusones) sobre los vencidos, historia injusta y temporal casi efímera en la concepción abstracta del tiempo.

 

En pleno 2012, abunda información respecto a las teorías conspirativas en el Internet, se ha convertido la red es un foro amplio donde hay una batalla por la información. Información que es poder. Mientras unos censuran, otros revelan y comparten saberes que atentan contra el poder de las elites. ¿Porqué ocultar información y planear desde la oscuridad los designios de otros? Quizás uno encuentre mejor respuesta en la novela del gran semiótico Umberto Eco, El péndulo de Foucault novela de complot, esoterismo y magia ambientada en la actualidad. El pequeño juego que realiza Casaubon junto a sus dos colegas de una editorial en Milán, se transformara en una verdadera pesadilla al ser tomado como cierto por los círculos luciferinos,  nada que ver con la comercialización afamada del libro de Dan Brown, Código de Da Vinci, que deja demasiados huecos en su explicación.

 

El académico estadounidense Noam Chomsky contrasta la teoría conspirativa como más o menos lo opuesto al análisis institucional, el cual se enfoca mayormente en el comportamiento público a largo plazo de instituciones conocidas públicamente, según se registra por ejemplo en documentos académicos o reportes de medios de comunicación, en lugar de coaliciones secretas de individuos

 

El término “teoría conspirativa” se usa como descripción, para algunos neutral, de cualquier aseveración de conspiración. “Conspirar” significa “unirse en secreto acuerdo con el fin de efectuar un acto ilícito o impropio o para usar tal medio para llevar a cabo un fin ilícito”. Sin embargo, el término “teoría conspirativa” también se usa para indicar un género narrativo que incluye una amplia selección de argumentos (no necesariamente relacionados) a favor de la existencia de grandes conspiraciones que en caso de ser ciertas tendrían profundas implicaciones sociales y políticas

 

Las teorías conspirativas a menudo no se toman seriamente debido a que muchas de ellas, casi por definición, carecen de evidencia verificable. Esto lleva a la pregunta de qué mecanismos podrían existir en la cultura popular que lleven a la invención y diseminación subsiguiente de teorías sin fundamento.

Para algunos analistas afirman que si las conspiraciones existen, ellas raramente mueven la historia; hacen una diferencia al margen de cuando en cuando pero con las consecuencias imprevistas de una lógica fuera del control de sus autores: y éste es el error de la “teoría conspirativa”. La historia se mueve por las amplias fuerzas y grandes estructuras de las colectividades humanas.

 

“Sólo porque estás paranoico, no significa que no te estén persiguiendo”, cantaba Kurt Cobain, el angustiado líder de Nirvana, en Territorial pissings. La frase describe a la perfección la esencia de los creyentes en “las teorías de la conspiración”; es decir, de aquellos paranoicos convencidos de que todo cuanto ocurre en la sociedad es consecuencia de un plan maestro y meticuloso elaborado por un poderoso cónclave secreto y maligno. Los villanos favoritos de estas tramas de intriga y engaño: los judíos, los masones, la CIA, la ONU, el gobierno estadounidense, las sociedades secretas, los alienígenas, y las corporaciones trasnacionales, por mencionar a los más recurrentes.

 

Julio Patán, autor del libro Conspiraciones: Breve historia de la conquista del mundo por los extraterrestres, los masones, la ONU, las élites financieras, el establishment, etc. (Paidós,2005), separa al mito de la verdad, describe los puntos finos del pensamiento conspiratorio que ha definido en buena medida el imaginario popular del planeta durante las últimas décadas: “En términos generales, una conspiración es el intento de un grupo por acceder al poder desde las sombras mediante la intriga y la cavilación. La definición es muy amplia, porque ese poder puede ser político, empresarial, mediático, económico o social. Las conspiraciones, reales e inevitables, han sido parte integral de la historia humana: desde los griegos a los viejos fraudes electorales del PRI, pasando por Shakespeare, los golpes militares latinoamericanos y las “adquisiciones hostiles” de las grandes corporaciones. Todas las conspiraciones comparten algunas características obvias. En principio, suelen ser imperfectas, pues los conspiradores casi siempre salen enfrentados entre ellos porque los extremos a los que están dispuestos a llegar varían una vez que se acciona la conspiración. Toda conspiración es una historia de riesgos asumidos, de saltos al vacío, de torpezas y de traiciones. Un error inocuo o un poco de mala suerte, y lo que parecía algo perfectamente maquinado termina en desastre. También son limitadas en el tiempo y el espacio: los conspiradores se fijan un objetivo claro que, una vez cumplido, supone el fin de la acción conspiratoria. Esas conspiraciones suceden todo el tiempo en todos los ámbitos de poder. Las “teorías de la conspiración”, por otro lado, son de una naturaleza diametralmente opuesta. A diferencia de las conspiraciones reales, falibles y perecederas, las “teorías de la conspiración” plantean la existencia de complots perfectos, universales y sin límites en el tiempo y el espacio. Las “teorías de la conspiración” involucran a múltiples participantes de todos los estratos y esferas, como políticos, policías, empresarios, militares, intereses extranjeros, medios de comunicación, alienígenas, en fin. Los conspiradores son tan poderosos y hábiles para proceder en secreto que su capacidad de infiltración es infinita. Las “teorías de la conspiración” involucran maquinaciones perfectas concebidas desde hace décadas, siglos e incluso milenios. No se trazan una meta humilde o concreta, sino que presuponen confabulaciones absolutas cuya meta es alterar por completo el orden establecido y poner al planeta entero en manos de los complotistas.”

 

Estimado lector quizás usted ha leído o escuchado alguna historia al respecto, ejemplos sobran, archivo secreto Vaticano, atentado JFK, chips espías, CIA, conspiraciones del 11-S, protocolo de Sion, francmasones y antimasonería, lista de prejuicios cognitivos, movimiento de milicias en EEUU, Nuevo Orden Mundial NWO,  reptilianos, chemtrails, illuminatis, el proyecto Bluen Beam, etc. Sí es así, queda en la capacidad de cada quien reaccionar más allá de la paranoia personal, buscar en el interior del corazón el despertar acorde al sentido de la existencia.

 

Queda creer en cada uno de nosotros, en nuestra independencia para percibir la sabiduría, en nuestra intuición para buscarla si ser engañados o hipnotizados por la propaganda masiva, en nuestra capacidad de responder con creatividad ante un mundo que conspira malvadamente contra la vida y tal cómo Sócrates dijo cuando se le juzgó cruelmente, solo en la justicia se puede encontrar la felicidad real, así que luchemos por nuestros sueños haciendo valer la justicia con dignidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Principe de la anarquía conocer y practicar el amor desde el infierno

Miedo odio

 

 

 

Propaganda para engañar

 

El mudno al revez, todo es mentira la verdad (Manu Chao)

 

Eduardo Galeano libro de los abrazos

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