El chamaco de “Los Naranjos”

By on septiembre 1, 2011

El gusto por el futbol llegó desde pequeño a José Alberto “Beto” Campoy. Las calles Jaffa y Doble Fina, de su barrio Los Naranjos, fue el potrero donde inicio a jugar y practicar futbol, mostrando sus habilidades frente a niños que le superaban en edad, en cascaritas inocentes, que se jugaban por la sodas. Ante la desventaja física contra sus rivales, aprendió el dribbling brasileño a través de partidos transmitidos por televisión, imitando a Ronaldo, Ronaldinho, Robinho, sumó a su repertorio de regates: bicicletas, taquitos, sombreritos, con los que engañaba a sus contricantes  y desequilibraba a la defensa rival, en  partidos por las  canchas de la Revo, la Universitaria o en los campos de la Sauceda.  

De ahí, a los siete años formó con sus amigos del barrio, el equipo Leones y pronto pasó  a los Soles de la liga municipal de Hermosillo. Pero fue el Deportivo Guevara  de la liga Oxxo y la selección Sonora  donde hizo la mayor parte de su trayectoria amateur. Sus destacadas participaciones en torneos estatales y nacionales, llamaron la atención de los visores de equipos de la primera división mexicana, entre los que destacan  Atlas, Chivas de Guadalajara, Tuzos del Pachuca, Diablos Rojos de  Toluca y  Tigres de UANL. En la olimpiada nacional de Colima 2007,  fue designado, el mejor jugador del torneo y fue el paso definitivo para ser fichado por los tigres en 2008.

En tres años de su llegada al equipo felino, José Alberto, Comenta: “haber aprendido bastante en aspectos técnicos, tácticos y físicos, así como obtener la disciplina y responsabilidad que requieren los deportistas de alto rendimiento, valorar lo que se deja en casa (la familia, en especial a mis abuelos, Alejandro Campoy y Martha Leticia Castro,  quienes han sido  mis padres,  los amigos, la ciudad), para cumplir el sueño de debutar en la primera división mexicana, ser seleccionado nacional  y jugar en algún club importante de Europa”.

En su recorrido por las divisiones inferiores de los Tigres UANL, ha participado en la tercera división, pronto se hizo de un lugar en el once titular y con solo un torneo, fue ascendido a la segunda división, igualmente mostro su calidad desde el comienzo, en dos torneos en esta división, se gano la titularidad en el equipo, tuvo la fortuna de anotar el gol del campeonato para los tigres en la segunda división. Gracias a sus buenas actuaciones fue llamado a entrenar con el equipo de la Primera división “A”, llegando a participar en tres encuentros en esta categoría. Actualmente se encuentra en la categoría sub 20, donde ha obtenido un subcampeonato y salió campeón en la división sub – 19 en la Dallas Cup enfrentando al Eintracht Frankfurt, el torneo más importante de Norteamérica para jóvenes jugadores, con muy fuerte nivel de competencia donde participan las mejores canteras del mundo, equipos como Real Madrid, FC Barcelona, Manchester United, disputan este torneo internacional.

Habitualmente es llamado a entrenar con el equipo profesional de los Tigres, enfrentando a jugadores consagrados como Carlos Ochoa, Lucas Lobos, Jesús Molina y el resto de jugadores del primer equipo.

Cerca de cumplir el sueño de debutar en primera división José Alberto, aguarda con paciencia su oportunidad de demostrar sus cualidades en la máxima categoría. Y mediante Desierto Urbano, recomienda “a los jóvenes jugadores  siempre dar su máximo y no dejar de buscar sus metas y sueños que poco a poco llegaran, solo tienen que proponérselos”.

Mediante estas páginas transmitimos a José Alberto Campoy la mejor de la suerte y el deseo de verlo debutar pronto en la primera división. ¡En hora buena “Beto”!.

Si desean ver las habilidades de José Alberto Campoy, ver:

Ficha:

Nombre completo: José Alberto Campoy López
Fecha de nacimiento: 18 de agosto de 1991

Lugar: Hermosillo, Sonora.
Posición: extremo
Equipo: Tigres UANL

 

Verano de Copas.

La participación en el mes de Julio, de las selecciones nacionales de futbol en diversas categorías, muestra contrastes en lo futbolístico y administrativo.

La selección mayor y la Sub-17, brindaron la alegría y fue el motivo de festejo en el  aficionado mexicano. Sus triunfos en las Copa Oro y de mayor mérito lo hecho por los jóvenes mexicanos, al ganar la Copa del mundo en la categoría  Sub – 17, en un pletórico estadio Azteca, ante más de 100. 000 aficionados, desplegando un futbol limpio, bello y épico, renuevan a la esperanza de tener una selección competitiva, que alcance el famoso quinto partido y borre nuestro pasado de  mediocridad y nos salve de las derrotas.

Las Selección sub – 22, con sus cinco refuerzos, fue un desastre en todos sus ámbitos, con un futbol inoperante y timorato, enmarcado en el contexto del escándalo de Quito, pronto fue mandado a casa y la vergüenza futbolística de México. ¡Ni hablar!.

El Tri Femenil, no logró clasificar a los cuartos de final de la copa del mundo. De la mano de Leonardo Cuellar, el futbol femenil en México avanza paulatinamente y la participación en la justa mundialista es un avance en el proceso del exmelenudo Cuellar. ¡Falta camino por recorrer!

Los federativos,  empleados de los dueños de la pelota, dejan en ridículo al futbol mexicano, los malos manejos e inoperancia en los casos del clembuterol y el robo en el  Hotel  Quito, aunado  a su doble discurso: puritano e implacable en el dicho y la farsa y estulticia en el hecho, desacreditan y son la consecuencia del retroceso del futbol mexicano.

 

 

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